🔺Cobra peso la teoría de que un bebé encontrado muerto en el Cereso de San Miguel, fue usado para meter droga al penal.
Puebla y su sistema penitenciario se encuentran en el ojo del huracán, luego de que hace unos días el cadáver de un bebé fuera hallado dentro del Centro de Readaptación Social (Cereso) de San Miguel, pero ¿qué se sabe en torno a este caso?
Los primeros indicios, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), arrojaron que el cadáver habría sido sembrado, es decir, que no habría muerto al interior del penal, lo que levantó aún más incógnitas sobre los protocolos de seguridad del lugar, a tal grado que un cuerpo sin vida pudo ingresar al sitio.
Fue un interno quien hizo el descubrimiento del cuerpo del menor de escasos meses de nacido, mientras manipulaba PET la mañana del lunes 10 de enero dentro del centro penitenciario, por lo que el lugar fue resguardado en espera del personal ministerial.
Tiempo después se pudo determinar que se trataba de un varón de apenas tres meses de nacido, el cual presentaba indicios de haber sido sometido a una cirugía, además de que tenía huellas de suturación en el abdomen.
Estos y otros indicios dieron pie a la hipótesis de que el menor habría muerto al exterior de San Miguel e incluso se contaba con la identidad de la víctima que, se sabe, habría muerto desde el pasado 5 de enero.
Sobre la seguridad del centro penitenciario, se determinó que las cámaras de seguridad no detectaron un ingreso irregular e incluso debido a la pandemia el ingreso de menores al sitio se encuentra restringido.
Días después, las investigaciones arrojaron que el cuerpo del pequeño, que continuaba sin ser identificado y reclamado, habría sido robado de un anfiteatro de la Ciudad de México, información que había surgido de que el bebé tenía en la muñeca una cinta con sus apellidos, procedente de un hospital foráneo.
Además de que se confirmaba había sido intervenido para una cirugía de apéndice, mientras que la causa de muerte se debió a asfixia, incluso se piensa que habría ingresado en camiones recolectores de basura.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó que, tras el hallazgo del cuerpo del bebé en el centro penitenciario de Puebla, la dependencia inició una investigación, pero hasta el momento no cuentan con alguna denuncia sobre la sustracción del cuerpo de un menor de un nosocomio de la capital del país.
Pese a ello, la Fiscalía de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Coordinación de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas de la FGJCDMX indicó que trabaja de manera conjunta con autoridades de Puebla para determinar el origen del cuerpo.
PUDO HABER SIDO UTILIZADO PARA INTRODUCIR DROGAS AL PENAL
Por su parte, la presidenta y cofundadora de la Asociación Civil Reinserta, Saskia Niño de Rivera, indicó que tras el avance de las investigaciones, la teoría de que el cuerpo del bebé encontrado en San Miguel habría sido utilizado para transportar droga cobraba más sentido.
“Todo pinta que el bebé entró muerto al penal, el menor tiene una incisión en el abdomen que tampoco hemos tenido claridad por qué se hizo eso, por lo cual se sospecha que fue utilizado para transportar droga al interior”, dijo.
De acuerdo con la también psicóloga, se tiene conocimiento que fue una señora quien ingresó el cadáver del menor en día de visita familiar, incluso apuntó que la mujer habría sido localizada y citada a declarar, sin que hasta el momento se tenga mayor información al respecto.
“VA A APARECER MUCHA PORQUERÍA”,
Por su parte, el gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta, afirmó que “va a aparecer mucha porquería y saldrán muchos implicados”, tras ser cuestionado sobre el caso durante su tradicional conferencia matutina.
El mandatario indicó que el Gobierno de Puebla daría seguimiento a la investigación junto con las autoridades judiciales, aunque en ese momento refirió que el caso es “muy grave”, debido a que el bebé tenía sólo seis días de nacido y su cuerpo tenía una cirugía del apéndice.
Fuente: El Sol de Puebla











