Cancún Quintana Roo

NO SOLO GOLPEÓ A SU EXPAREJA, TAMBIÉN LA QUEMÓ CON UN SOPLETE EN LA CARA Y ESPALDA

🔺 Santiago Joel Dávila Hernández levantó, drogó y torturó a la mamá de su hijo, a quien también intentó quitarle la vida.

Esta es la desgarradora historia de una mujer que vivió en carne propia la brutalidad y el salvajismo de su expareja, que por fortuna ya fue sentenciado por el delito de violencia familiar, pero sólo tres años.

Este viernes la Fiscalía General del Estado “informó” en un mal redactado boletín que a través de la Fiscalía Especializada en Combate a Delitos Cometidos contra la Mujer y por Razones de Género, presentó pruebas y obtuvo de un Juez, sentencia condenatoria de tres años de prisión en contra de Santiago Joel Dávila Hernández, por el delito de violencia familiar, en este municipio.

El ahora sentenciado es señalado por hechos ocurridos el 22 de febrero del presente año (o sea en dos meses hicieron la investigación y el juez emitió el fallo), cuando agredió físicamente a su pareja sentimental y a su hijo menor de un año y ocho meses de edad, derivado de una discusión.

No señores de la Fiscalía General del Estado, la mujer desde noviembre de 2024 sufrió un intento de feminicidio, cuando la levantó estando ella sola y en febrero pasado la agredió junto con su hijo.

Hoy, tras el fallo condenatorio en contra de Joel y con la certeza de que estará un buen tiempo tras las rejas para no lastimar a ninguna mujer o menor, se informó que la sentencia por violencia familiar es el primer proceso legal de Joel, porque hay otra igual de grave: feminicidio en grado de tentativa.

Porque la víctima, de identidad reservada no solo fue obligada a subir a un auto y llevada a la casa de su exsuegra para ser golpeada y drogada con gotas de clonazepam, también fue torturada y quemada con un soplete en cara y espalda, con la intención de quitarle la vida.

Fotos en el siguiente enlace

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La exsuegra, después de verla casi moribunda, decidió llamar a la policía para que detuvieran al tipo. La verdad quisiéramos escribir tantos calificativos, pero nos reservamos por las reglas que debemos respetar.

Fuentes cercanas dijeron que el sujeto, al ver que ya no tenía el control de su expareja, decidió hacer todo lo antes descrito, pero afortunadamente ya está en la cárcel por violencia familiar. Ahora lo que sigue es que también lo sentencien por feminicidio en grado de tentativa, que en Quintana Roo se castiga con una pena mínima de 16 años de prisión.