Cancún Quintana Roo

EL 31 DE OCTUBRE, NOCHE DE HALLOWEEN, UNA VERDADERA NOCHE DE TERROR PARA UNA EMPLEADA DE LITTLE CAESAR’S


🔺La jovencita, de 18 años de edad, sufrió el peor de los abusos: fue obligada por el subgerente de la sucursal de la supermanzana 226 donde trabajaba, a tener intimidad con él.


Cuando salimos de casa para trabajo todos queremos regresar con bien, las familias se quedan esperando el retorno de su ser querido. No importa si es hombre o mujer, su edad o a lo que se dedique.

El pasado 31 de octubre, una jovencita de 18 años de edad, de identidad reservada sufrió lo peor que le puede pasar a una persona, el subgerente de la pizzería Little Caesar ‘s donde trabajaba, la llamó a la oficina y aprovechando la fragilidad de la chica, le hizo algo que aquí no podemos describir. Lee la declaración en el enlace que está en el primer comentario.a

Tras el abuso, la víctima acudió con sus familiares a poner una denuncia en la Fiscalía General del Estado, la cual quedó registrada en la Fiscalía Especializada en Combate Delitos Sexuales y el Libre Desarrollo de la Personalidad, en la carpeta de investigación FGE/QROO/CAN/FEDCLSLYDP/11/1177/2025.

Sobre los responsables, estos siguen en libertad, mientras la víctima ha tenido que pasar por todos los trámites legales con el objetivo de que tanto el abusador como el gerente de la tienda que solapó la situación, paguen por sus delitos.

A continuación, lo que ocurrió esa terrible noche del 31 de octubre pasado:

DECLARACIÓN
La joven denunciante, empleada de una sucursal de Little Caesar’s en la Región 226 de Cancún, relató que la noche del 31 de octubre de 2025 fue llamada a la oficina por el subgerente Joshua López Chi. Al entrar, él cerró la puerta, la tocó en el pecho y los glúteos, la besó sin su consentimiento y posteriormente la agredió sexualmente.

Según su declaración, el hombre desconectó las cámaras, la empujó contra la pared, le bajó los pantalones y la penetró vía anal, aprovechándose de la diferencia de estatura y del espacio reducido.

Dijo que no la dejó salir y le exigió permanecer hasta que él terminara su turno.

Más tarde, un encargado llamado José Francisco la vio alterada; ella terminó confiándole lo ocurrido y fue enviada a su casa.

La víctima contó lo sucedido a sus padres y regresaron juntos al establecimiento, para luego acudir a presentar la denuncia formal por violación, en contra del subgerente.