🔺El secretario de Seguridad Ciudadana, Julio César Gómez Torres, destaca que este presupuesto contempla una serie de rubros fundamentales para mantener las condiciones de operatividad y respeto a los derechos humanos.
Por Pedro Hernández
En Quintana Roo operan actualmente cuatro cárceles estatales: el Centro de Reincercion Social de Chetumal, el Centro Penitenciario Estatal número 2 de Cancun, el Centro Penitenciario de Playa del Carmen y el Centro Penitenciario de Cozumel, donde se lleva a cabo un trabajo orientado a lograr la reinserción social de las personas privadas de la libertad.
Este proceso, aunque complejo y de largo plazo, requiere una inversión de poco mas de 100 millones de pesos para mantener las condiciones de operatividad y respeto a los derechos humanos.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo, Julio Cesar Gómez Torres, dio a conocer que el gasto anual ejercido para la atención de los centros penitenciarios supera los 100 millones de pesos. “El mantenimiento de los Ceresos, aproximadamente es de 100 millones; el ejercicio fiscal anterior fue de 100 millones”.
Este presupuesto contempla una serie de rubros fundamentales, entre ellos el pago de sueldos y prestaciones del personal, la capacitación de custodios y operadores, así como el equipamiento necesario para garantizar la seguridad tanto al interior como en los perímetros de los penales.
Además, se destinan recursos importantes a la alimentación, los servicios médicos y psicológicos para los internos, el suministro de uniformes, el mantenimiento de infraestructura, y los traslados a juzgados o centros de salud. Todos estos elementos forman parte del andamiaje que sostiene al sistema penitenciario estatal.
El reto de la reinserción social en las cárceles de Quintana Roo no solo es una obligación constitucional, sino también un desafío presupuestal que involucra múltiples áreas del gobierno. La continuidad de este esfuerzo dependerá de la asignación de recursos suficientes y de una fiscalización eficaz para garantizar su correcto uso.











