🔺Una familia compró un pastel en oferta, en el Soriana de Rancho Viejo, sin imaginar que estaba enmohecido; tres menores de edad comieron de él, y una terminó en el hospital, a donde llegó en estado crítico.


Lo que debía ser una celebración terminó en emergencia médica porque tres menores de edad resultaron intoxicadas tras consumir un pastel en mal estado, adquirido en una supuesta “oferta especial” en la sucursal del supermercado Soriana ubicado en la avenida Rancho Viejo, supermanzana 233. Entre las afectadas se encuentra Aylín, una niña de 13 años que celebraba su cumpleaños.
El pastel fue comprado por 99 pesos, una promoción que atrajo a la familia sin imaginar el riesgo que implicaba, pues minutos después de ingerir el pastel, las niñas comenzaron a presentar malestar generalizado, náuseas y mareos. Los padres, alarmados, revisaron el producto y notaron que presentaba claros signos de descomposición y moho en su interior.
Ante la emergencia, se solicitó apoyo médico inmediato. Aylin fue trasladada de urgencia al Hospital General en una ambulancia de la Cruz Roja, mientras que elementos de la Policía Municipal llegaron solo para tomar conocimiento del hecho. La salud de la menor fue reportada como estable horas después, aunque llegó en estado crítico.
De manera sospechosa, al verse evidenciada la situación, personal de la tienda comenzó a retirar todos los pasteles en exhibición, supuestamente por instrucciones de la aseguradora, buscando deslindarse de cualquier responsabilidad.
“Cuando vieron que ya todo estaba quedando claro, se apresuraron a esconder los pasteles. Eso habla de una falta total de control e higiene”, expresó la madre de la menor.
Los padres ahora exigen una reparación del daño y han indicado que presentarán una denuncia formal ante las instancias correspondientes.
Aylín no fue la única afectada: otras dos menores también consumieron el pastel, aunque por fortuna no presentaron síntomas graves.
La madre hizo un llamado a los medios de comunicación para visibilizar el hecho y prevenir que más familias pasen por una situación similar: “No puede ser que por vender barato y no respetar las fechas de caducidad, pongan en riesgo la salud de los niños. Nadie revisa, nadie cuida lo que exhiben. ¿Y si esto termina en tragedia?”, declaró indignada.
Hasta el momento, la gerencia del supermercado no ha emitido ningún comunicado oficial, limitándose a notificar al seguro y evadiendo su responsabilidad directa.











