Yucatán

INVASORES DE LAS DUNAS APODERAN DE SISAL

🔺 Después de rociar con gasolina a elementos policiacos y lograr que se retiraran, afirmaron que no dejarán que entren al puerto oficiales estatales o municipales.

▪️Solicitan diálogo con las autoridades.

Con gasolina fueron expulsados elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del puerto de Sisal, a donde llegaron para defender terrenos federales que han sido invadidos y deforestados por un grupo de alrededor de 200 personas.

A principios de marzo fue denunciada públicamente la tala ilegal de zonas federales en dicho puerto, que son áreas protegidas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Desde entonces las autoridades, tanto federales como estatales, quisieron detener la deforestación que un grupo de entre 50 y 100 habitantes inició en las conocidas dunas de Sisal, sin embargo no tuvieron éxito y los pobladores lograron acabar con toda la vegetación silvestre que servía como refugio de la fauna.

Por ello la Fiscalía General de la República (FGR) inició las investigaciones y solicitó a la SSP su intervención para resguardar los terrenos, justo después de que el grupo de habitantes solicitara un diálogo con las autoridades, llegando al puerto cerca de 300 elementos estatales y unos 50 efectivos de la Marina y otros más de la Guardia Nacional.

Sin embargo los uniformados se replegaron. Alrededor de 50 agentes se quedaron en la entrada principal, otros grupos de aproximadamente 30 oficiales se posicionaron en calles alternas y cerca de cien policías acompañaron al personal de la Profepa y Semarnat a los terrenos invadidos, donde sólo instalaron letreros y avisos de “Clausura” y “Zona Federal”.

Entonces llegó el grupo de casi 200 pobladores, a bordo de camionetas pickup, con palos, rocas y bidones con gasolina. Primero lanzaron piedras contra reporteros y rompieron con palos los vidrios de los vehículos de las dependencias federales, cuyos empleados tuvieron que escapar.

Luego se fueron contra la primera fila de uniformados, que no fue capaz de retenerlos. Incluso los oficiales mostraron miedo, ganas de romper filas y salir corriendo cuando sintieron que habían sido rociados con gasolina.

Esto de inmediato generó un aura de tensión en el sitio, pues los presentes esperaban una desgracia en cualquier momento, así que los comandantes dieron la orden de retirada. Sin pensarlo, los oficiales rompieron filas de inmediato y se echaron a correr, sin ningún orden ni protocolo.

Una vez instalados los letreros y avisos por parte de la Profepa y Semarnat, las autoridades se retiraron y el puerto de Sisal fue tomado por este grupo de casi 200 pobladores, dejando un estado de anarquía en dicha localidad de más de 3 mil 600 habitantes.

Se pudo averiguar que durante el sexenio en Yucatán del gobernador panista Mauricio Vila Dosal, varios terrenos estatales en Sisal fueron vendidos a empresarios para construir proyectos inmobiliarios. Estas compras fueron liquidadas antes de que el puerto fuera declarado “Pueblo Mágico”, lo que elevó el precio justo después de la adquisición de los particulares.

Luego, durante las últimas campañas electorales, la actual alcaldesa panista de Hunucmá, Cristina Guadalupe del Rocío Pérez Bojórquez, prometió terrenos a un grupo de pobladores, argumentando que se trataba de un fundo legal y que ella haría las gestiones para hacer el trámite.

Un fundo legal es una parte de un ejido que se destina a la construcción de viviendas de los ejidatarios o son espacios destinados al futuro crecimiento del municipio, sin embargo los terrenos en disputa son áreas federales que además están protegidas, por lo que no está en las atribuciones de la alcaldesa ceder los espacios, pese a sus promesas de campaña.

Al ver cómo el puerto ha sido vendido a grandes inmobiliarias, sumado a la falsa promesa de la alcaldesa, este grupo de pobladores justificó sus acciones para apoderarse de las dunas, aunque nunca pagó ni realizó trámite alguno.

Según estimó una de las habitantes del puerto, que se dijo molesta y en desacuerdo con el grupo de casi 200 pobladores, uno de estos lotes, de tan sólo 7 por 10 metros, tiene un costo mayor al millón de pesos y sin tener construcción alguna.

Es por ello que los agresores de ayer argumentaron necesitar los espacios para “vivir” y se dijeron “defensores” de la fauna y de los intereses del pueblo, aunque han deforestado con machetes y maquinaria toda el área de dunas y se han ganado el rechazo de los sisaleños.

El grupo de agresores ahora pide una reunión con las autoridades, aunque ni la alcaldesa, ni el gobernador Joaquín Díaz Mena tienen la facultad para ceder esos terrenos.

La cifra es poco exacta pero se sabe que hoy se liberaron entre 16 o 40 órdenes de aprehensión, así que después de sacar del puerto a los policías, los golpeadores se reunieron en el parque principal y dijeron que no irían a la ciudad de Mérida y tampoco dejarían que entre ningún agente estatal o federal a Sisal, sino solo a los uniformados municipales que siguen órdenes de la alcaldesa de Hunucmá, que sigue como su aliada.

De las casi 200 personas que iniciaron la anarquía, unas 50 fueron las que se dedicaron a la tala de especies silvestres y se repartieron los terrenos. Sin embargo han prometido lotes a más habitantes, incluyendo jóvenes, a los que engañan para crecer en número y poder enfrentar a las autoridades como lo hicieron hoy.