🔺 La violencia doméstica y el hartazgo de ser la víctima de la persona que debía cuidarla, llevaron a Alondra a defenderse, cuando su pareja intentó golpearla por segunda vez en la misma noche.
Alondra se cansó, se hartó de recibir malos tratos, agresiones verbales, físicas, de esos golpes que no sólo lastiman el cuerpo, también dejan una profunda huella de dolor en el alma y que van mermando las ganas de seguir la vida en pareja.
Durante la madrugada Alondra, de 37 años de edad, marcó su vida, so convirtió en la homicida del hombre con el que vivía en unión libre, porque así lo decidió, porque él era a quien ella había elegido para hacer su vida, como todas las mujeres sueñan:
En un hogar lleno de amor, respeto, apoyo, sin carencias, pero anoche esas ilusiones se acabaron con Alondra, porque como a las 8:00 p.m. su pareja, Antonio, la agredió física y verbalmente, y al momento ella le habló al padre de sus hijos para que fuera a buscarlos y no tuvieran que ver cómo su mamá era maltratada.
Cuando sus hijos se fueron y al ver que Antonio ya se había tranquilizado ella comenzó a tomar, pero como a las 2:00 de la mañana vio afuera a Antonio y observó que el hombre se estaba como tocando; fue que nuevamente comenzaron a pelear.
Ambos se agredieron y cuando él intentó darle otro golpe, Alondra tomó un cuchillo y lo enterró en el pecho de Antonio, quien cayó prácticamente sin vida; ella solicitó al número de emergencias 911 el apoyo de una ambulancia.
Poco después llegaron elementos de la Policía Municipal y se encontraron con una desgarradora escena: Alondra se encontraba casi sobre Antonio, apretando el pecho del hombre, de 32 años de edad.
Al llegar los paramédicos de RIM, confirmaron el deceso de Antonio, quien presentaba una lesión en el tórax del lado izquierdo; la certera puñalada al corazón que puso fin a su vida y a los maltratos que Alondra recibía.











