La sequía en el Lago de Pátzcuaro ha tocado fondo. Prueba de ello es la comunidad de Jarácuaro, ubicada a escasos 300 metros de la isla de Janitzio, donde anteriormente se nadaba o pescaba, pero ahora se puede cruzar una gran parte caminando.
“Sí, tenemos todavía un poquito de agua y vamos a hacer todo lo posible por rescatar la que nos queda con toda la voluntad que nosotros tenemos y con la voluntad que se unan las personas que puedan hacer algo por este lago, visitarlo”.
Jaime Cipriano, tesorero de Bienes Comunales.
Pese al despliegue de seguridad y las acciones gubernamentales, como la creación de un comité para el rescate y defensa del lago, la situación en la parte poniente de Pátzcuaro es catastrófica. La zona navegable con peces fue suplida por terrenos de cultivos de trigo, avena y haba, entre los que las camionetas se abren paso en medio de una tierra árida e inestable.











