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PRECIO DEL JITOMATE ESTÁ POR LAS NUBES

🔺 A principios de este año, se cotizaba en alrededor de 15 pesos por kilo, pero en los últimos días ha experimentado un aumento de más del 300 por ciento.

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En un preocupante aumento, el precio del jitomate ha registrado un notable incremento en las últimas tres semanas, llegando a alcanzar hasta 70 pesos por kilogramo, según un informe reciente de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

A principios de enero, el precio rondaba los 15 pesos por kilo, pero el análisis “¿Quién es quién en los precios?” de la Profeco señala que el jitomate bola ha experimentado un aumento significativo, oscilando entre 37 y 70 pesos en el período comprendido entre el 15 de enero y la fecha actual.

Este fenómeno ha generado inquietud entre los consumidores, quienes ahora se enfrentan a la difícil tarea de ajustar sus presupuestos familiares para hacer frente a estos incrementos en el costo de un producto básico.

Según el informe, en algunas tiendas de autoservicio, el jitomate tipo bola de Sinaloa se vendió en promedio a 55 pesos por kilo, mientras que el jitomate saladette alcanzó un precio promedio de 50.9 pesos por kilogramo, llegando incluso a comercializarse a 59 pesos.

Cabe destacar que la semana pasada, en la Central de Abasto de la alcaldía Iztapalapa en la CDMX, la caja de 12 kilos se encontraba en 530 pesos, lo que equivalía a un precio por kilogramo de 44 pesos.

Esta disparidad en los precios resalta la volatilidad del mercado de frutas y verduras, que experimentó un aumento del 11% en los precios durante el año 2023, según el director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), Juan Carlos Anaya.

Anaya advirtió que la presión en ciertos productos continuará, atribuyendo esta tendencia a factores como la temporalidad, el cambio climático y las sequías. Estos eventos climáticos extremos han impactado negativamente la producción de alimentos, afectando directamente los precios y la disponibilidad en el mercado.

La situación refleja la vulnerabilidad del sistema alimentario ante condiciones climáticas adversas, subrayando la necesidad de estrategias a largo plazo para abordar la resiliencia del sector agrícola. Además, destaca la importancia de la transparencia en la cadena de suministro y la regulación efectiva por parte de las autoridades para proteger los intereses de los consumidores.