🔺En un acto nunca antes hecho en la política nacional, López Obrador transferirá el liderazgo a quien podría ser el próximo presidente de México.
Ciudad de México.- Fiel a su forma de hacer política, Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, innovará mañana con un ritual más en la liturgia política; será un acto simbólico y desacralizado: la entrega del bastón de mando a quien por parte de Morena busque la Presidencia en 2024, como continuación de la transformación de México, proclamada desde la campaña electoral de 2018.
En su conferencia de Palacio Nacional, ayer el presidente López Obrador dijo: “ya pasado mañana entrego el bastón de mando a quien gane la encuesta”.
Quien triunfe en el proceso que realizó Morena desde mediados de junio pasado y que será anunciado mañana miércoles –para conocer quién buscará la Presidencia de México en las elecciones de junio de 2024 de entre Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Manuel Velasco y Gerardo Fernández–, recibirá de manos del Presidente el bastón de mando.
El bastón de mando que transfiere el Presidente es más un elemento político-electoral, sin la carga ancestral de lo que desde el inicio de las civilizaciones ha representado: máxima autoridad espiritual. Entre los pueblos indígenas de México el bastón de mando, además, es un elemento que proyecta a quien lo empuña, como alguien que lucha por la comunidad, protege la tierra y su alma la conecta con la divinidad.
El acto que encabezará el Presidente no será como el de la ceremonia del 1 de diciembre de 2018, cuando en representación de los 68 pueblos originarios de México, López Obrador recibió el bastón de mando de manos de la luchadora social Carmen Santiago Alonso, indígena zapoteca, y Santiago Ortela Sarmiento, un médico tradicional olmeca en el Zócalo de la Ciudad de México; aquello fue un rito enmarcado en un ambiente místico y religioso, de absoluto sincretismo. Tampoco el bastón de mando que transfiera será el que él recibió entonces.
Fuente: Excelsior











