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NUEVA ZELANDA VENCE POR LA MÍNIMA A NORUEGA EN LA INAUGURACIÓN DE LA COPA DEL MUNDO FEMENIL 2023

🔺Una de las anfitrionas comenzó de manera excelsa su participación y ganó su primer partido en Copas del Mundo. El tanto vino por parte de la delantera Hannah Wilkinson al 48 ante un público de más de 42 mil personas.

Auckland, Nueva Zelanda.- El partido inaugural del Mundial femenino pasará a la historia del deporte neozelandés. El encuentro entre la nación anfitriona y Noruega contó con la asistencia récord de 42.137 personas, la mayor cifra de público jamás registrada en un partido de fútbol en el país del hemisferio sur.

A pesar del trágico tiroteo que tuvo lugar pocas horas antes del partido en el centro de Auckland, se respiraba la sensación de que el público no dejaría que eso empañara el ambiente festivo de este día tan especial.

En todo caso, el incidente, en el que trágicamente perdieron la vida varias personas, pareció unir aún más a la comunidad y a los asistentes al partido. El ambiente era alegre, pero desafiante.

El partido inaugural del Mundial femenino pasará a la historia del deporte neozelandés. El encuentro entre la nación anfitriona y Noruega contó con la asistencia récord de 42.137 personas, la mayor cifra de público jamás registrada en un partido de fútbol en el país del hemisferio sur.

A pesar del trágico tiroteo que tuvo lugar pocas horas antes del partido en el centro de Auckland, se respiraba la sensación de que el público no dejaría que eso empañara el ambiente festivo de este día tan especial. En todo caso, el incidente, en el que trágicamente perdieron la vida varias personas, pareció unir aún más a la comunidad y a los asistentes al partido. El ambiente era alegre pero desafiante.

Por primera vez, parecía que por fin había llegado la Copa Mundial. Los cánticos, los himnos y los bailes en los alrededores del estadio en las horas previas al saque inicial marcaron el tono de lo que sería una noche especial en la historia del deporte neozelandés.

Media hora antes del partido, las luces se apagaron: era el momento de la ceremonia inaugural. Empezó a sonar una música tradicional maorí, de esas que ponen la piel de gallina, de esas que evocan un fuerte sentimiento de orgullo y de historia.

El campo se llenó de bailarines ataviados con ropas tradicionales de la singular cultura maorí que pertenece a este país. Los bailarines blandían lo que parecían lanzas y su presencia intimidaba mientras interpretaban la Haka, la emblemática danza ceremonial neozelandesa que se ha convertido en sinónimo de los All Blacks del rugby.

A continuación, el estadio se llenó de bailarines multicolores, todos vestidos con los colores de las 32 selecciones representadas en el torneo, que interpretaron un baile perfectamente coordinado con la canción oficial de la Copa Mundial “Do It Again”, del dúo BENEE y Mallrat. La fiebre mundialista se apoderó del estadio.

Después, para el país anfitrión, llegó la tarea más importante: ganar el primer partido de su historia en un Mundial. Noruega no lo pondría fácil: el conjunto escandinavo es decimocuarto en la clasificación de la FIFA, catorce puestos por encima de Nueva Zelanda, vigésimo sexta.

Cada vez que el balón entraba en el último tercio del campo rival, se escuchaba un rugido, pero, a pesar de su dominio, fueron incapaces de abrir el marcador en la primera parte. Jacqui Hand fue la que más se acercó. Betsy Hassett e Indiah-Paige Riley se habían impuesto a las laterales noruegas.

El gol decisivo llegó al poco de comenzar la segunda parte. Hannah Wilkinson marcó el primer tanto del torneo después de que Jacqui Hand realizara una fantástica carrera por la banda derecha y enviara un centro perfecto a su compañera. Eden Park estalló.

El ruido era absolutamente demoledor, mientras todos los que estaban dentro de Eden Park seguían animando a su equipo. Las Football Ferns Kiwis siguieron amenazando durante toda la segunda parte, mientras que Noruega, por el contrario, no lograba crear ninguna ocasión decente. De hecho, les costó encadenar más de un par de pases en todo el partido.

En la recta final del encuentro, Noruega amenazó con aguar la fiesta con un disparo lejano de Hansen que se estrelló en el larguero.

Hubo más emoción en los últimos minutos del encuentro: después de que a la selección anfitriona se le concediera un penal por una mano revisada por el VAR, el disparo de Ria Percival se estrelló en el poste y la centrocampista no logró marcar el gol, que sin duda habría sentenciado el partido.

Nueva Zelanda se mantuvo firme durante los nueve minutos de la prórroga para confirmar su primera victoria en un Mundial y dio una vuelta triunfal alrededor del estadio. La fiesta no ha hecho más que empezar.

Fuente: Marca.