🔺Al principio la influencer comunicó que había interrumpido su embarazo porque no estaba decida a ser madre, además; el padre no podrá acercarse porque la golpeó, de acuerdo con lo que dijo en una transmisión.
Ciudad de México.- La influencer Yeri Mua continua dando de que hablar, pues luego de que informara a sus seguidores que se había realizado un aborto, ahora rompió el silencio sobre su embarazo y dijo la verdad.
Cabe destacar que el hijo de Yeri Mua fue procreado durante su relación con Naim Derrechi, sin embargo en estos días la expareja ha arremetido el uno contra el otro y señalaron que en su relación hubo presunta violencia física: agresiones con cuchillo, golpes, intimidación y la interrupción de un embarazo.
No obstante, ahora la influencer, a través de sus historias de Instagram, reveló la verdad y comunicó que no se practicó un abortó y sólo lo dijo porque prefería llevar su maternidad en privado.
“Merecía llevar mi maternidad en privado y tomar mi decisión en privado, no bajo el ojo público, si saben que esto fue sin mi consentimiento”, aseguró.
No obstante, aseveró que es verdad que quería abortar, sin embargo, debido a que su expareja Naim Derrechi sacó a la luz que ella estaba embarazada, ha recibido miles de criticas por parte de sus haters.
Ante esto ha tomado la decisión de continuar con su embarazó, pero recalcó que continúa en pie separase de Naim, además de ponerle una denuncia ante las autoridades.
“No le quiero dar el gusto a nadie pero quiero estar tranquila, en paz. Estoy enojada porque esta persona hizo público mi deseo de abortar porque quería presionarme para esto. Pero no te voy a dar el gusto de ser papá, jamás va a tener tu apellido”, destacó la Yeri.
“Yo no quería que el bebé nazca, tengo muchas cosas en la cabeza. No puedo creer que la gente me siga culpando, tachando de asesina. a pesar de que Naim me golpeaba; sí voy a continuar con mi embarazo, no se si sea la mejor decisión, no se si sea lo correcto, pero voy a continuar, no se si sea lo mejor, pero ya es un hecho”, aseguró.











