🔺“Eres el mejor hijo, no acepto que esto esté pasando, no puedo creerlo, por qué a ti”, gritaba entre sollozos la mamá del joven que fue ejecutado ayer en Tres Reyes.
🔺 Vecinos afirman que los sicarios ya hablan avisado que pasarían por su derecho de piso, y minutos antes del ataque el dueño “se fue al baño”.
Cancún.- A Santiago “N”, de apenas 22 años de edad, le apagaron la vida de varios impactos de arma de fuego que probablemente no eran para él, pues todo parece indicar que el ataque se derivó por el cobro de derecho de piso que sufría el dueño de la pescadería donde trabajaba.







“Eres el mejor hijo, no acepto que esto esté pasando, no puedo creerlo, por qué a ti”, fueron algunas de las palabras de la mamá de Santiago, al enterarse de la lamentable noticia, pues mencionó que apenas hace unos días logró juntar el dinero para comprarse un terreno donde pretendía hacer su casa.
Fue la tarde de este viernes, que dos sujetos de complexión delgada a bordo de una motocicleta, llegaron a la pescadería La Tabasqueña, ubicada a un kilómetro de la avenida José López Portillo, en la colonia Tres Reyes; estos hombres preguntaron por el dueño pues ya le habían avisado que pasarían a cobrar el “derecho de piso”.
Al mencionarles que no sabía de qué hablaban y que no tenía el dinero, los sicarios dispararon al menos 10 veces contra Santiago, con un arma corta posiblemente calibre 22, pues varios casquillos pequeños fueron encontrados afuera del local.
Rápido varios vecinos de la zona llamaron al 911 para pedir ayuda de las autoridades y paramédicos, sin embargo minutos después se confirmó que Santiago recibió varios impactos en el tórax y éstos acabaron con su corta vida.
Los vecinos de la zona reconocieron que el joven no se metía en problemas, era amigable y atento con la clientela de la pescadería, por lo que no creen que se tratara de un ajuste de cuentas.
Otra versión que mencionaron en el sitio, fue que el pasado jueves los responsables pasaron a avisar que irían la tarde de este viernes a cobrar, pero minutos antes el dueño de la pescadería dijo que iría al baño, y salió después de escucharse las detonaciones.
También, algunos testigos indicaron que recientemente varios locales de la zona han tenido que cerrar por las extorsiones que las autoridades no han logrado parar.











