🔺Un pequeño de cuatro años de edad, quien quedó en custodia de su abuela hace dos años tras el feminicidio de su madre en Mérida, fue encontrado sin vida, después de una supuesta caída.
Kanasín.- Murió presuntamente golpeado por su tío un niño de cuatro años de edad, el jueves en la noche, en un domicilio ubicado en este municipio.



Cabe recordar que la madre del menor fue asesinada en febrero del 2021 y poco después el pequeño quedó bajo custodia de su abuela, quien este jueves lo encontró sin vida en una hamaca.
Nota del día en que la mamá fue asesinada, en el siguiente link:
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid028cBx3ATYQeZ8v5d88fAY5s35jKib2TyTHLcHmoiQTyzbKTxfkJt8WKSedDNB8XHKl&id=115153016701813&mibextid=Nif5oz
El cuerpo estaba acostado y golpeado, según los primeros reportes, cuando fue hallado varias horas después de su muerte, en un humilde predio de la calle 8-J con 21 del fraccionamiento Los Naranjos.
El ataque habría ocurrido cerca de la 1:00 de la tarde y la Policía Municipal llegó alrededor de la 9:00 de la noche, cuando se entrevistaron con el tío de la víctima, Iván José P. C., un joven adicto de 27 años de edad.
Primero dijo que el niño se había caído en el baño y por eso lo acostó a dormir, versión que fue replicada por medios de comunicación, sin embargo la policía siguió interrogándolo hasta que cayó en contradicciones y confesó el crimen.
Según fuentes cercanas, cuando lo aceptó se le notaba lúcido y sin el efecto de alguna sustancia, por lo que fue detenido y trasladado a la cárcel municipal.
El 19 de febrero del 2021, una mujer de 20 años de edad fue asesinada por su pareja de una puñalada en el cuello, en la colonia Santa María Chuburná, al nororiente de Mérida.
El feminicida, que hoy se encuentra tras las rejas, es el padre del menor que ayer fue encontrado muerto en Kanasín.
Cuando su madre murió y el hombre fue encarcelado, el pequeño y su hermana, igual menor de edad, quedaron al cuidado del Gobierno del Estado a través de la Procuraduría de la Defensa de los Niños, Niñas y Adolescentes de Yucatán (Prodennay).
En juicios, la abuela paterna mostró documentos demostrando que se hacía cargo de sus nietos, sin embargo perdió la custodia de ambos.
Fueron entregados a la abuela materna, que vivió con ellos en el predio del fraccionamiento Los Naranjos, junto con su hijo Iván Pérez, conocido drogadicto del rumbo.
La familia paterna teme por la niña, hermana del fallecido, pues acusan presuntos abusos sexuales cometidos por el tío y consentidos por la abuela.
Además desconocen el paradero de la menor, que se habría ido con la madre del tio, cuando el predio quedó asegurado.
La familia paterna acusa que la Fiscalía del Estado se niega a entregar el cuerpo del pequeño antes de ser incinerado, pues de comprobarse el asesinato quedaría en evidencia la negligencia de la Prodennay al haberlos entregado.











