🔺Irene Hau, INSPECTOR NOCTURNO🕵🏿♂️🔎 se une a tu enojo y compartimos tu historia, para que nadie tenga que vivir algo así, en ningún trabajo, en ninguna ciudad.
Valladolid.- Increíble que en pleno siglo 21, de tanta apertura y romper tabúes, una joven mujer, preparada y lista para dar lo mejor de ella en un empleo, sea discriminada.
Circula en redes sociales la historia de Irene Hau, quien compartió cómo en el hotel el Gran Mesón de Valladolid, la hicieron de menos. Este medio de comunicación decidió compartir la historia, para viralizarla y llegue al CONAPRED Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. A continuación, les compartimos de forma textual lo que Irene escribió:
Nunca, pero nunca, pensé que sería juzgada por el cómo me veo, por el cuerpo que tengo y jamás pensé que una empresa tan seria que se vende como el mejor hotel 5 estrellas de Valladolid tuviera en sus políticas que para poder ser contratada necesitaría un cuerpo que cumpliera sus estándares.
Si Hotel Mesón del Marqués Gran Mesón no le importa mi nivel de inglés o mi preparación profesional de nivel Licenciatura en Desarrollo Turístico en una de las mejores universidades del estado, habrá seguramente alguna que sí le importe.
Y sí amigos, entre hace un mes a laborar como hostess y hace dos semanas atrás me llegaron, en su momento le llamé rumores, porque no me lo dijo ningún jefe, que no me iban a renovar contrato porque no tengo carita y ni un cuerpo bonito.
Y oh sopresa, una semana después me hablan y me dicen que no cumplo los estándares. Se metieron a juzgar mi tipo de cuerpo y que para ellos soy gorda y no tengo una cara bonita (tengo una cara redonda según ellos) y sin el afán de agraviar a ninguna compañera mujer, el nivel de inglés de algunas compañeras no era el mejor y su preparación tampoco, pero eso sí, tenían una “cara bonita” y un cuerpo bonito según los estándares del Gran Mesón.
Que de grande sólo tiene la discriminación y el mal trato laboral que hoy me atrevo a sacar a la luz y como muchos y muchas más, sólo que no tenían la fuerza para sacar a la luz este tipo de atropellos.
El alegato que a mí me dieron fue que ya venció mi contrato de un mes, nunca me había sentido así tan sobajada. Pero hoy protesto en contra de todo aquel y aquella empresa que se mete con el cuerpo de cualquier mujer. NO ME QUEDO CALLADA.
Y no Mesón, no soy gorda ni tengo cara fea soy una mujer orgullosa de mis raíces y segura de mi cuerpo. Habrá, seguro habrá alguna empresa que confíe en el talento humano y no en la imagen física de sus colaboradores y colaboradoras.
Cómo ven amigos, háganla viral y ayudemos a Irene, para que por lo menos, le ofrezcan una disculpa pública.











