🔺Un hombre, conocido como “Rambo”, quién tenía una lesión en la cabeza y las piernas cortadas; perdió la vida frente a los policías porque la ambulancia nunca llegó.
Dzidzantún.- La madrugada del domingo fue aún con vida, con huellas de violencia, un sujeto identificado como José Antonio Cab Castillo alias “Rambo”, tirado sobre la calle 13 entre 22 y 24, a pocos metros de la vivienda del alcalde Isamael Aguilar Puc.
Se supo que después de más de una hora de estar tirado agonizando frente a los policías municipales, porque la ambulancia Delta II nunca llegó, Antonio Cab Castillo murió de un golpe en la cabeza.



Según testigos, minutos después de la una de la madrugada de ayer, cuando llegaron policías municipales tras el reporte, “Rambo” estaba vivo, y tenía un fuerte golpe en la parte trasera de la cabeza “con parte de la piel desprendida, como si le hubieran dado un machetazo, también tenía ambas piernas cortadas.
Vecinos del lugar al ver al “Rambo” desangrándose pidieron a los policías que marcaran a la ambulancia municipal para que trasladaran al lesionado a una clínica, pero unidad nunca llegó.
Después de las 2:20 de la mañana acudió una de la Secretaría de Seguridad Pública, pero lamentablemente el “Rambo” ya había muerto.
Debido a la proximidad de la casa del alcalde Aguilar Puc, policías municipales acordonaron todos los accesos de las calles 24 y 13, dieron parte a la Secretaría de Seguridad Pública, a la Fiscalía General del Estado (FGE) y al Servicio Médico Forense.
Trascendió que elementos de la Policía Estatal de Investigación y de la FGE detuvieron a un hombre y a una mujer, quienes serían los últimos que vieron con vida al “Rambo” y con los que se retiró de un expendio clandestino donde bebían cervezas.
Un vecino del lugar proporcionó un video de sus cámaras de seguridad donde aparece el hoy occiso minutos antes de su muerte, acompañado de dos personas.
Testigos aseguraron que policías municipales preguntaron qué le pasó al “Rambo” pero no escucharon que contestó, porque los uniformados los retiraron del área, sólo oyeron que el hoy occiso pedía a su hijo que lo ayudara, que lo quería ver.
Una segunda versión de policías es que al “Rambo” lo atropellaron, pero en el lugar no huellas de llantas, ni de restos de un vehículo; será el resultado de la necropsia que determine si al “Rambo” lo mataron de un golpe en la cabeza o fue atropellado.











