Cancún Policía Quintana Roo

VIDEO MUESTRA CÓMO OCURRIÓ UN HOMICIDIO EN LA 92

🔺El asesino se bajó de un auto blanco en la esquina del negocio, se acercó caminando, disparó contra su víctima y huyó en el mismo vehículo, sin que alguien pudiera detenerlo (imagen fuerte).

Cancún.- Después de un viernes violento, en el cual hubo dos balaceras simultáneas, con saldo de dos personas fallecidas y un lesionado, este sábado también tuvo lo suyo.

Poco antes de las 4:00 de la tarde, en la supermanzana 510, fue abandonada una hielera y los responsables dispararon para llamar la atención.

Los vecinos pensaron lo peor, que mínimo había una cabeza adentro; por fortuna estaba vacía, sólo sirvió para dejar un narcomensaje.

Pocas horas después, el número de emergencias 911 recibió un reporte de disparos en la supermanzana 92, manzana 8, lote 5, sobre la calle 38 Poniente con avenida Lombardo Toledano, frente al restaurante Lucio, con una persona herida.

Al llegar las autoridades confirmaron que en el interior de una tiendade autopartes y taller mecánico, detrás de un mostrador estaba tirado un hombre moreno, de complexión robusta y estatura media.

El hombre, quien estaba en posición fetal vestía playera color gris, pantalón de mezclilla y tenía lesiones por impacto de proyectil de arma de fuego en el cuerpo, así mismo en el lugar se observaron botellas de cerveza.

Enseguida, los uniformados pidieron una ambulancia y acudió la unidad médica número 1 de Cancún Medical Response, cuyos paramédicos indicaron que Román Alberto Ch. C., de 38 años de edad, ya no tenía signos vitales, pues había recibido 4 impactos, uno en la cabeza, dos en el tórax y uno en el abdomen.

De acuerdo con un video de las cámaras de seguridad ubicadas frente al lugar donde ocurrió el ataque, el asesino se bajó de un auto blanco en la esquina del negocio y se acercó caminando.

Entró como si nada, quizá aparentando ser un cliente y disparó contra su víctima; al escuchar los balazos una mujer sale del lugar y se aleja corriendo junto con otra persona.

Mientras el sicario sale y también corre hacia la esquina por donde había llegado, se subió al auto blanco, que sólo había dado la vuelta a la manzana y huyó del lugar, sin que nadie pudiera hacer nada para detenerlo, por el temor de también ser atacado.