🔺En el marco del aniversario del conflicto bélico, crecen las denuncias de excombatientes que fueron torturados por sus superiores durante los combate en las islas.
Buenos Aires.- Con motivo del 40.º aniversario de la guerra de la Malvinas que se celebra este sábado, Argentina viene siendo escenario de una serie de actividades oficiales y de eventos culturales con los que pretende recordar a los excombatientes, al tiempo que reafirma el derecho soberano que tiene el pueblo argentino sobre las islas.
El presidente Alberto Fernández recibió este viernes al premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quien donó a la casa del Gobierno una obra artística de su autoría que rinde tributo a los soldados que combatieron en 1982.
“Que en el siglo XXI estemos discutiendo el colonialismo debería avergonzarnos”, declaró Fernández en el encuentro, en el que participaron veteranos de guerra.
Asimismo, resaltó que es una prioridad absoluta de Argentina recuperar la integridad territorial y que advirtió, si bien tiene presente que el conflicto bélico contra los británicos fue desatado y llevado adelante por una dictadura militar, los combatientes son héroes de la Patria.
Homenaje a los caídos
Por su parte, los veteranos del conflicto participaron en decenas de vigilias que se hicieron en muchas ciudades de Argentina y que comenzaron la noche 1 de abril, congregando a personas en las plazas principales con una enorme participación de la ciudadanía del país.
La vigilia más importante tuvo como escenario la provincia de Tierra del Fuego, en Río Grand.
Se trata de la ciudad que más cerca se encuentra del archipiélago, a unos 600 kilómetros; donde llegaron exsoldados, así como varios ministros del Gobierno, muchos de los cuales participarán hoy en el acto oficial en el Museo Malvinas que encabezará el jefe del Estado.
Reclamo por la soberanía
Paralelamente, desde el Estado reivindicaron la soberanía de las islas sin perder de vista el recuerdo a los excombatientes.
El canciller Santiago Cafiero aseveró que el país seguirá apegado a medios pacíficos y a la asistencia del derecho internacional para que se reanuden cuanto antes las negociaciones bilaterales con el Reino Unido.
El Ministerio de Exteriores de Argentina destacó el proyecto humanitario que ha permitido en este tiempo identificar los restos de 115 soldados enterrados en el cementerio de Darwin.
El plan gubernamental, que se remonta a 2012 y corrió a cargo del comité internacional de la Cruz Roja, permitió poner nombre y el apellido a muchos de los más 650 soldados que murieron en la guerra.
Otros cientos de excombatientes tuvieron que cargar con el trauma de haber participado en el combate siendo muy jóvenes.
Además de soportar lo que significó estar en las trincheras en aquel momento, muchos vivieron algunos de los peores maltratos de sus jefes militares, que deberían haberlos instruido en el terreno.
Actualmente, hay en marcha una denuncia penal sobre esta cuestión, mientras estos excombatientes recuerdan lo doloroso que les tocó vivir.
En el marco del 40.° aniversario de la guerra de Malvinas, crecen las denuncias de excombatientes que fueron torturados por sus superiores en tiempos de combate en las islas.
Discriminación, vejaciones de todo tipo y hasta torturas físicas son algunos de los tormentos que advierten haber vivido al menos 170 exsoldados mientras combatían contra los ingleses.
Violaciones a los derechos humanos
Hay más de 170 declaraciones de exconscriptos que vivieron tormentos similares, así como cerca de 130 militares imputados, tres de ellos procesados y 20 con pedidos de indagatoria pendiente, porque ahora todo está en manos de la Corte Suprema, quien deberá decidir si son delitos de lesa humanidad y, por ende, imprescriptibles.
Paralelamente, la defensa de las víctimas alerta que hubo un plan para dilatar las acciones judiciales.
“Nosotros decimos que los exsoldados conscriptos de Malvinas sufrieron tres violaciones de derechos humanos”, señala Jerónimo Guerrero Iraola, coordinador del equipo jurídico del Centro de Excombatientes de las Islas Malvinas de la Plata.
“La primera es la tortura propiamente dicha durante la guerra de Malvinas. La segunda, el montaje de la impunidad por parte del Estado, estas lógicas de acción estatal para que estos hechos quedaran impunes y, por otro lado, el accionar del Poder Judicial, que, negando la jurisdicción, negando la investigación, hoy está violando derechos humanos”, detalla.
A las declaraciones de los excombatientes, hay que sumar documentos desclasificados del Ejército que acreditan el maltrato y el propósito de la dictadura para ocultarlo.
Ambos elementos son parte también de una presentación que se hizo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, mientras en lo interno, la esperanza de memoria, verdad y justicia está depositada en el máximo tribunal.
Los jueces de la Corte no tienen plazos para fallar e incluso pueden negarse a tratar la petición y dejar firme un fallo que dictamina la caducidad del expediente por el paso del tiempo.
Esa incertidumbre pesa en la mente de los exsoldados, esos mismos que también soportaron el paso del tiempo, pero con la desidia como moneda de cambio para quienes, hace 40 años, defendieron al país en una guerra ejecutada por la última dictadura cívico militar.
Negociaciones con Gran Bretaña
El ministro de Exteriores de Argentina, Santiago Cafiero, resalta en un artículo publicado esta jornada en The Guardian que la lucha de su país por la soberanía de las Malvinas no terminó en 1982.
En particular, se lamenta de que 40 años después de la guerra, “Gran Bretaña sigue actuando como si la disputa estuviera resuelta”, cuando —subraya— “no lo está”.
Tras recordar que ambos países participaron en las negociaciones bilaterales durante 16 años a partir de 1965, que se ajustaron a las resoluciones de las Naciones Unidas, y que se estudiaron varias alternativas en un intento de resolver la disputa tomando en cuenta los intereses de los habitantes de las islas; Cafiero señala que ahora Londres insiste en que “no hay una disputa de soberanía sobre esos territorios”.
“Creemos que ningún resultado de ninguna guerra puede resolver una disputa reconocida por la comunidad internacional. Esto sentaría un precedente peligroso. El conflicto de 1982 no alteró la naturaleza de la disputa entre ambos países, que aún está pendiente de negociación y resolución”, enfatiza el canciller argentino, que cita la resolución de noviembre de 1982 que exige que los dos países reanuden las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa.
Entre las recientes propuestas de Argentina figura la reanudación de los vuelos para conectar las islas con el territorio continental del país latinoamericano, así como fomentar el comercio, el turismo y el diálogo. “Argentina no es una amenaza para nadie”, subraya Cafiero.
“Pese a ello, el Reino Unido mantiene una importante base militar en el Atlántico Sur, realiza ejercicios militares periódicos en la zona en disputa y mantiene restricciones a la venta de material militar de doble uso a Argentina”, indica.
Entre los avances, el ministro de Exteriores argentino destacó los logros en materia humanitaria, como el hecho de que se hayan podido identificar los restos de más de 120 excombatientes argentinos tras tantos años de incertidumbre para, finalmente, dar respuesta a sus familiares.
Fuente: RT.











