🔺En un principio, el presidente Volodymyr Zelensky dijo que se negaría a entablar conversaciones en un país que apoya el ataque al suyo.
Kiev.- Ucrania acordó entablar conversaciones con Rusia sobre en la frontera con Bielorrusia y Ucrania, informó este domingo el presidente Volodymyr Zelensky, en una publicación de Facebook.
“Hemos acordado que la delegación ucraniana se reunirá con Rusia sin condiciones previas en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, en el área del río Pripyat”, explicó Zelenskiy.
Una delegación ya partió de Kiev, dijo Fedir Venislavskyi, miembro del partido de Zelensky, en comentarios televisados.
“Lukashenko (el presidente de Bielorrusia) nos aseguró que durante la salida, las negociaciones y el regreso de la delegación ucraniana, todos los aviones, helicópteros y misiles colocados en territorio bielorruso permanecerán en tierra”, subrayó el presidente en un comunicado.
‘OTRA OPCIÓN SERÍA LA TERCERA GUERRA MUNDIAL’, ADVIERTE BIDEN SI SANCIONES A RUSIA NO FUNCIONAN
Joe Biden advirtió que, si las sanciones no detiene a Putin, la otra alternativa será ir ‘a una tercera guerra mundial’.
La confirmación se produjo después de que Rusia enviara un equipo de negociación a la ciudad de Gomel, en el sureste de Bielorrusia, aunque Zelensky había dicho que se negaría a mantener conversaciones en un país desde el cual las tropas rusas estaban atacando a Ucrania.
Más temprano, el presidente Vladimir Putin ordenó que las fuerzas nucleares estratégicas de Rusia se pusieran en alerta máxima.
En una reunión con su ministro de defensa y jefe militar, el líder ruso llamó “agresivas” las declaraciones de líderes de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y calificó de ilegítimas las nuevas sanciones de Occidente contra su país, reportó TASS.
Putin, quien ordenó el lanzamiento de un operativo el jueves para desmantelar al ejército de Ucrania, ha dicho que está preparado para autorizar conversaciones sobre la adopción de un estatus “neutral” por parte de Ucrania, una premisa que Kiev ha rechazado.
La premisa de las conversaciones y cómo cada lado definirá la neutralidad está abierta.
La invasión de Rusia, cuyo costo aumentó rápidamente debido a una resistencia más dura de lo esperado, provocó respuestas cada vez más severas de Occidente: se logró un acuerdo contra algunos bancos rusos para desconectarlos del sistema SWIFT; Alemania puso fin a décadas de resistencia y decidió aumentar el gasto militar, y gran parte de Europa cerró su espacio aéreo a los aviones rusos.
Los funcionarios rusos en la delegación que hablarán con su contraparte ucraniana aclararon que sólo están dispuestos a discutir los detalles de cómo Kiev cumplirá con las demandas de Moscú de “desmilitarización y desnazificación” de Ucrania, reportó TASS. Zelenskiy, quien es de ascendencia judía, rechaza las acusaciones rusas de que su gobierno incluye neonazis.

GÓMEL, DONDE SE NEGOCIARÁ LA PAZ
Después de las reticencias iniciales por parte de Ucrania, que se negaba a reunirse con Rusia en Gómel, finalmente dicha reunión se llevará a cabo en territorio bielorruso. “Nos vale cualquier otra ciudad de cualquier país desde donde no nos lancen misiles”, llegó a asegurar el presidente ucraniano, Volodemir Zelenski.
Sin embargo, varios equipos negociadores de ambos bandos se encuentran ya de camino hacia la ciudad bielorrusa, desde Kiev y Minsk, respectivamente. Una ciudad, la de Gómel, que quedó ampliamente marcada por el desastre nuclear que sucedió en el año 1986 en la central nuclear de Chernóbil, en la localidad de Prípiat.
La central, que oficialmente recibe el nombre de Vladímir Ilich Lenin, se encuentra al norte del país, cerca de la frontera con Bielorrusia. Ambas ciudades están separadas por menos de 300 kilómetros, y allí, en suelo bielorruso, donde el impacto del accidente nuclear fue casi mayor todavía que en Ucrania: hasta un 23% del país quedó afectado por la radiación de la central. Gómel es, además, una de las ciudades más antiguas del país.
LA ZONA MUERTA DE BIELORRUSIA
Así se le conoce a esta región de un país en el que cayeron el 70% de las partículas radioactivas de la central, obligando a más de 135 mil ciudadanos a dejar atrás sus casas por los riesgos existentes. La esperanza de vida en la ciudad, entre los años 1985 y 2000, se redujo en cinco años. Este accidente nuclear, que nada tenía que ver con ellos, hizo que en 1992 se invirtiera un 20% de su presupuesto a los gastos relacionados con el mismo.
Las consecuencias, aunque más leves que las de entonces, todavía se dejan notar allí. Todavía hoy, 36 años después de la tragedia, hay dos zonas de exclusión, situadas en el sur (entre la frontera con Ucrania y Khoyniki) y el este (en la frontera con Rusia, desde la ciudad de Krytchaw y las inmediaciones de Gómel).
Al día de hoy, Bielorrusia es el país con una mayor superficie afectada en esta ‘zona muerta’ como consecuencia del accidente. Una zona que, al contrario con lo que sucede en Ucrania, tiene cerradas las visitas al turismo. Sin embargo, hace unos años un equipo neerlandés consiguió un permiso para acceder a la zona más próxima a la frontera con Ucrania.
Con información de El Financiero y As











