🔺La mujer trans de origen oaxaqueño, Lupita Xiu, afirma que la detuvieron por delitos que no cometió y ha sufrido distintos abusos posteriores y atentados contra su vida (video).
Ciudad de México.- Una mujer trans de nombre Lupita Xiu, originaria de Oaxaca, intentó colgarse a las afueras de la Secretaría de Gobernación (Segob), luego de exigir se atraiga su caso por detención arbitraria en su entidad.
Aproximadamente a las 12 del día del miércoles 19 de enero, Lupita Xiu amarró una cuerda a un árbol que se encuentra frente a la Segob y ante la negativa de que fuera atendida por las autoridades, intentó tirarse de un banco.
Al observar este intento de suicidio, las autoridades presentes en la dependencia que se encuentra en Bucareli y la bajaron.
Lupita comenta que en 2018 fue golpeada y denigrada por la Fiscalía de Oaxaca, y que a pesar de su denuncia, no se le han dado las atenciones correspondientes.
Describió que fue retenida por delitos que no cometió y después fue víctima de desaparición forzada durante seis meses y medio. Añadió, también, que acudió al Conapred y ahora le dicen que su expediente no aparece.
Acusó, además, al exprocurador Evencio Nicolás Martínez de estar infiltrado con Los Zetas y de obligarla a unirse al grupo delictivo, “y al negarme me metió a la cárcel”.
A partir de ello, viajó hace 3 años a la Ciudad de México, para demandar que se le tome en cuenta, y por ello decidió tomar la acción como forma de protesta pidiendo justicia y castigo para sus agresores.
HISTORIA DE LUPITA
Por medio de publicaciones en Facebook, la oaxaqueña relata que ha sido víctima de represión y violencia sistemática a lo largo de su vida.
“He sido presa política, torturada y víctima de desaparición forzada por parte del gobierno de Oaxaca y también he sido violentada por el gobierno de la CDMX”, expresa en una de ellas.
Cuenta que desde los ocho años, comenzó a trabajar para sobrevivir y vivir en las calles. Y “…poco tiempo después empecé a tener mis propias cosas y vivienda. Así estuve bien durante años pero sin poder disfrutar de mi infancia ni adolescencia”.
En 2008 fue agredida, secuestrada y torturada por el Gobierno de Oaxaca, entonces encabezado por el priista Ulises Ruiz Ortiz, y grupos armados.
En julio de 2008, fue llevada a prisión por cargos que presuntamente no cometió y pasó ahí cinco años. Durante meses, sufrió diversos abusos hasta que: “Logré salir libre… Pero seguí siendo víctima de agresiones, detenciones constantes por parte del Gobierno de Oaxaca…”, apunta.
Fue entonces cuando viajó a Ciudad de México para buscar protección federal. No obstante, fue enviada a un albergue por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), donde asevera que vivió un “infierno”.
Fue víctima de intento de homicidio en dos ocasiones y pese a que detuvieron a los presuntos responsables, éstos fueron liberados.
Encima, denunció que en 2020 fue enviada de nuevo a prisión por siete meses en CDMX. Ahí, comenta que sufrió torturas físicas y psicológicas, acoso, abuso y agresiones sexuales. Al quedar en libertad en noviembre, se instaló en la SEGOB para comenzar su protesta y exigir atención a su caso.
Fuentes: Proceso/El Universal de Oaxaca











