Internacional

DERRAME DE PETRÓLEO, EN COSTAS PERUANAS

🔺La empresa multinacional Repsol sería la presunta responsable por el desastre ecológico en las playas del país sudamericano (imágenes fuertes).

Ventanilla, Callao.- El derrame de aproximadamente 6 mil barriles de petróleo por parte de Repsol en el mar de Ventanilla acaecido el sábado 15 de enero fue catalogado, por la Cancillería del Perú, como el peor desastre ecológico que ha ocurrido en los últimos años.

El suceso se produjo en una infraestructura mar adentro de la refinería La Pampilla, horas después de la erupción de un volcán submarino en Tonga.

El vertido dejó una mancha de petróleo desde Ventanilla hacia el norte hasta la provincia de Huaral, en la región Lima, afectando unos 50 kilómetros de litoral y al menos 1.739 kilómetros cuadrados de mar, información que se puede actualizar de acuerdo con El País.

Lo anterior está afectando áreas protegidas, flora y fauna marina, informó este miércoles el Ministerio del Ambiente, Rubén Ramírez.

Ya ha llegado a las playas de Chancay, atravesando las aguas de Ventanilla, Santa Rosa y Ancón, con el peligro latente de que pueda llegar a Huacho. Por tal motivo, la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) recomendó a la población no acudir a por lo menos 21 playas de los distritos antes mencionados.

Por lo pronto, la Fiscalía de Perú abrió el lunes una investigación por el presunto delito de contaminación ambiental, contra los representantes legales y directivos de la refinería.

Por otra parte, en diálogo con radio RPP, la gerente de comunicaciones de Repsol, se pronunció al respecto de la situación negando la responsabilidad de la empresa en el accidente: “No. Nosotros no ocasionamos el desastre ecológico y no puedo decir quién es el responsable”, afirmó Tine Van Den Wall Bake.

Wall Bake aseguró que los hechos se debieron a un “oleaje anómalo”, consecuencia de la erupción del volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha’apai, que complicó las tareas de descarga del crudo desde el buque Mare Dorium a la refinería.

Añadió también que habían consultado a la Marina peruana sobre alguna alerta de tsunami y que tras la negativa, continuaron con los trabajos:

“Nosotros hacemos la consulta a la Unidad de la Marina de Tráfico Marítimo, para ver si había alerta, y nos confirman que no la había para el litoral y que podíamos proseguir con la carga”, expresó.

Este desafortunado acontecimiento podría acarrearle una multa de 33.4 millones de dólares a la empresa, de acuerdo con el ministro Ramírez. Por el momento, se están llevando a cabo labores de limpieza en las playas y aún falta por ver cómo se desarrolla este caso.

Fuentes: El País/RT