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INVESTIGACIÓN DE THE NEW YORK TIMES REVELA PRESUNTOS VÍNCULOS DE LA MAFIA CUBANA CON QUINTANA ROO


🔺La investigación revela el entramado de la llamada “Mafia Cubana de Quintana Roo”, con especial atención a las operaciones en el Caribe mexicano y a los señalamientos que involucran a Raúl Guillermo Rodríguez Castro “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro.



Una investigación del periódico The New York Times vuelve a colocar a Quintana Roo en el mapa de una presunta red de tráfico de personas y contrabando entre Cuba, México y Estados Unidos.

En el expediente aparece Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, señalado por uno de los líderes de la organización de haber utilizado su influencia para proteger las operaciones; hasta ahora, no existe una acusación formal en su contra y el Gobierno de México afirma no contar con pruebas propias que corroboren esos señalamientos.

Quintana Roo vuelve a aparecer en una investigación internacional que conecta el Caribe mexicano con una presunta estructura criminal dedicada durante años al tráfico de personas, el contrabando y el robo de embarcaciones.

El caso, revelado por The New York Times tiene como uno de sus elementos más llamativos a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, nieto del exmandatario cubano Raúl Castro y figura cercana al círculo de seguridad y poder de la familia Castro.

De acuerdo con documentos judiciales y testimonios obtenidos durante investigaciones de autoridades estadounidenses, Rodríguez Castro fue señalado por José Miguel González Vidal, uno de los hombres condenados por encabezar la denominada “Mafia Cubana de Quintana Roo”, como una persona que habría brindado protección a las actividades de la organización desde su posición de influencia en Cuba.

UNA RED CON BASE EN QUINTANA ROO
La organización comenzó a ser investigada por autoridades estadounidenses por actividades que se remontan, según los fiscales, al menos a 2009.

El expediente apunta a una operación que habría utilizado embarcaciones robadas en Florida para facilitar el traslado clandestino de migrantes cubanos hacia México y posteriormente hacia Estados Unidos. Con el paso de los años, la estructura habría extendido sus actividades a otras formas de contrabando y extorsión.

Quintana Roo habría desempeñado un papel estratégico dentro de esta red debido a su ubicación en el Caribe y a la conexión marítima con Cuba, Florida y otros puntos de la región.

La investigación, conocida como Operación Sísifo, involucró al FBI y a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), y terminó con procesos judiciales contra integrantes de la organización.

Al menos 21 personas recibieron condenas relacionadas con el caso, de acuerdo con reportes publicados tras la investigación.

EL NOMBRE DEL NIETO DE RAÚL CASTRO
En medio de ese expediente aparece Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, quien ocupa una posición particularmente sensible dentro del aparato de seguridad cubano.

El nieto de Raúl Castro ha sido identificado como integrante del círculo cercano de su abuelo y como una figura con acceso a importantes sectores del poder cubano.

Su bajo perfil contrasta con la influencia que, según diversos reportes, ha ejercido dentro de la estructura política y de seguridad de la isla.

El señalamiento contra él proviene principalmente del testimonio de González Vidal, quien habría declarado ante autoridades estadounidenses que entregó regalos de alto valor a Rodríguez Castro, entre ellos una embarcación y un reloj Rolex, con la intención de mantener alejadas a las autoridades cubanas de las actividades ilícitas de la organización.

Parte de esas declaraciones, según reportes, estaría acompañada por comunicaciones recuperadas de teléfonos relacionados con la investigación.

Sin embargo, existe un elemento fundamental: Rodríguez Castro no ha sido acusado formalmente en Estados Unidos por estos hechos, por lo que los señalamientos deben entenderse como acusaciones contenidas en una investigación y no como una sentencia en su contra.

QUINTANA ROO, PUNTO CLAVE DEL TRÁFICO
La relevancia de Quintana Roo en este caso no es solamente geográfica.
La investigación describe una red que habría aprovechado las rutas marítimas del Caribe para conectar Cuba con México y Estados Unidos. En ese esquema, el estado mexicano habría funcionado como uno de los puntos de operación y tránsito de la estructura.

El tráfico de personas habría sido uno de los principales negocios. Los fiscales estadounidenses sostienen que miles de migrantes cubanos fueron trasladados mediante estas rutas y que algunas víctimas enfrentaron amenazas, extorsiones y abusos cuando no podían cubrir las cantidades exigidas por los traficantes.

La historia también revela una dimensión menos conocida: el robo de embarcaciones en Estados Unidos. De acuerdo con la investigación, lanchas sustraídas en Florida eran posteriormente utilizadas para las operaciones de traslado clandestino en el Caribe.

MÉXICO MARCA DISTANCIA
Tras la publicación del reportaje, el Gobierno de México fijó su postura.
El Gabinete de Seguridad señaló que las instituciones mexicanas no cuentan con información ni pruebas propias respecto de los señalamientos publicados sobre los presuntos vínculos de Rodríguez Castro con la organización criminal

Esto coloca el caso en un terreno todavía abierto: mientras la investigación estadounidense presenta testimonios y documentos judiciales que apuntan hacia una posible relación entre el funcionario cubano y la red criminal, las autoridades mexicanas aseguran que no tienen elementos propios para corroborar esas acusaciones.

Por su parte, autoridades cubanas han rechazado los señalamientos y los han calificado como “calumnias”, negando que exista un vínculo entre el Gobierno de Cuba y organizaciones criminales dedicadas al tráfico de migrantes.