🔺️Tras la reducción de la esperanza de vida en 2020 por el covid-19, la cifra se sitúa en 75.63 años; sin embargo, más de 1.7 millones de adultos mayores viven en aislamiento social.
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Tras la histórica caída en la longevidad registrada en 2020 a causa del covid-19, cuando la esperanza de vida se ubicó en 69 años, México ha logrado una recuperación notable. Para 2026, la expectativa promedio alcanza los 75.63 años, la cifra más alta jamás documentada en el país.
Este avance, que representa un incremento de más de seis años respecto al lustro anterior, coloca a México por encima del promedio mundial de 73.8 años. No obstante, también evidencia profundas brechas entre géneros y regiones. Las mujeres encabezan la longevidad con un promedio de 78.35 años, mientras que los hombres alcanzan 72.82 años, de acuerdo con el sitio estadístico internacional .
El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores explica que esta diferencia se debe no solo a factores biológicos, sino también a condiciones sociales y estructurales, como la mayor mortalidad masculina en edades jóvenes y adultas, asociada a accidentes, violencia y enfermedades, además de fenómenos como la migración.
Actualmente, México se mantiene por encima del promedio mundial en esperanza de vida: 76.4 años para las mujeres y 71.2 para los hombres a nivel global.
De 1950 a la fecha, la esperanza de vida en el país ha aumentado en más de 28 años. En 1950, el promedio nacional era de 47 años; en 1960 subió a 57; y para los años 2000 y 2010 logró estabilizarse alrededor de los 75 años.
Según un estudio de 2025 del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, los estados con mayor expectativa de vida son Nuevo León (77.6 años), Baja California Sur (76.95), Coahuila (76.85), Aguascalientes (76.7) y Ciudad de México (76.6).
En contraste, las entidades con menor esperanza de vida al nacer son Chiapas (70.55), Guerrero (71.35), Oaxaca (71.75), Veracruz (72) y Tabasco (72.2).
A nivel mundial, México ocupa el lugar 119 de 234 países con una esperanza de vida promedio de 75.63 años. Los primeros sitios los encabezan Mónaco, San Marino, Hong Kong, Japón y Corea del Sur, con cifras que oscilan entre los 84 y 86 años.
Más años, más abandono
El aumento en la esperanza de vida se traduce también en un mayor número de adultos mayores. De acuerdo con estimaciones del , en 2025 México alcanzó 17 millones 121 mil 580 personas de 60 años y más. Sin embargo, al menos el 10.20%, es decir, más de 1 millón 746 mil, viven solos.
La 2021 advierte que el aislamiento social y la soledad afectan a una proporción significativa de este sector. El 23.7% de los adultos mayores señaló no contar con ningún familiar cercano a quien recurrir en caso de necesitar ayuda, mientras que el 34.1% solo tiene una persona de apoyo.
Esta falta de contacto y acompañamiento se ha convertido en un grave problema de salud pública, ya que incrementa el riesgo de padecimientos físicos y mentales, además de elevar la demanda de servicios médicos.
A inicios de este año, en México se viralizaron aplicaciones móviles diseñadas para asistir a adultos mayores que viven solos, incluso para alertar en caso de fallecimiento. Entre ellas destacan ¿Estás muerto?, Demumu y Dooinwell.
Dooinwell funciona como un sistema de monitoreo preventivo: el usuario debe confirmar diariamente que se encuentra bien; de no hacerlo, la aplicación envía alertas a contactos de emergencia.
Demumu, de origen chino, solicita confirmaciones periódicas y, en caso de no recibir respuesta, notifica automáticamente a un contacto preestablecido. Su uso se ha extendido en países con envejecimiento acelerado.
México envejece
Las proyecciones del Conapo indican que para 2030, México tendrá una mayor proporción de adultos mayores (14.96%) que de niños y adolescentes (0 a 14 años).
Para 2070, las personas mayores representarán 34.2% de la población.
Durante décadas, México fue considerado un país de jóvenes: en el año 2000, la edad promedio era de 22 años; hoy es de 30.5, y se estima que para 2050 alcance los 43 años.
La caída en la tasa de natalidad, el aumento en la esperanza de vida y los avances en servicios de salud han acelerado este cambio demográfico que plantea nuevos retos sociales.











